Bien común
Cada decisión se toma pensando en el bienestar del conjunto de los asociados.
Tres décadas construyendo, entre todos, una Caja de los socios y para los socios.
A mediados de los años noventa, un grupo de profesores de la Universidad Católica se propuso construir algo distinto. Después de largas reuniones y consultas con las autoridades de la Universidad, la idea tomó forma en la Asamblea de la FAPUC del 14 de octubre de 1995, donde nació la Caja Mutual, con un fondo inicial asignado por la UC y un aporte adicional destinado al fondo de solidaridad.
La Caja se constituyó formalmente el 26 de octubre de 1996 y cuenta con personería jurídica desde 1998. Desde entonces funciona como una entidad sin fines de lucro, fundada sobre tres valores que nunca cambiaron: el bien común, la solidaridad y la responsabilidad.
Cada decisión se toma pensando en el bienestar del conjunto de los asociados.
Nos unimos voluntariamente para brindarnos ayuda recíproca, basada en la confianza.
Administramos los recursos con prudencia, para cuidar el futuro de cada socio.
Nace la idea. La Asamblea de la FAPUC funda la Caja Mutual.
Constitución oficial, el 26 de octubre.
La Caja obtiene su personería jurídica.
Se crea el Fondo de Protección al Crédito, un respaldo para las familias de los socios.
Inauguramos nuestro local propio, un edificio pensado para atender mejor a la comunidad.
Renovamos nuestra identidad institucional y sumamos las transferencias bancarias directas.
Celebramos 30 años pensando en tu futuro.
Hoy la Caja Mutual reúne a 1.120 asociados de la comunidad de la Universidad Católica: docentes, funcionarios, egresados, jubilados y familiares. Como mutual sin fines de lucro, cada beneficio vuelve a los socios en forma de mejores condiciones.
Ofrecemos un sistema de ahorro y jubilación, créditos con las mejores tasas y sola firma, ayuda mutual y acceso a toda tu información a través del Sistema 24 Horas. Tres décadas después, seguimos siendo lo que fuimos desde el principio: una Caja de los socios y para los socios.